Transformación

Llegó el día en que
el arbolito comenzó
a perder la savia.

Eran días oscuros
pero llenos de ruido.

Crujía.
Sus raíces
seguían ahí
como un recuerdo.

Lentamente sus brazos
pesados de alhajas
se plastificaron.

Y la purpurina
reemplazó al
aliento de las abejas.

Y llegó el día
en que dejó de
sentir dolor.
De sentir, a secas.

Llegó el día en que
no tuvo ya murmullos.

Sólo alas de plástico
contraíbles
donde acomodar
manzanas brillantes.

Llegó el día en que
no pudo cargar nieve.
Llegó el día en que
dejó de husmear caracoles.

Y así el solsticio
se volvió Navidad.

[Publicado en Revista Agua: https://poesialiquida.es/2019/12/31/agua-cerval/

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